jueves, 8 de marzo de 2007

Risa


ocurre que tendemos a sulfurarnos más con el que se ríe de lo que dijo el molestante, que con el que nos quiere molestar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Eso a mí me pasó una vez!

Resulta que un pibe se estaba burlando de mí. Y yo me empecé a reir de él. El pibe se enojó tanto que me rompió la cara de una trompada.

Es raro... es como si el molestado le debiera cierto respeto al molestante... es como si fuese mala educación cambiar los roles...

No les recomiendo hacerlo. Entrar en ese juego de espejos solo sirve para que te rompan la cara. Me parece preferible el semblante estoico y la risa guardada en la intimidad del alma.

OJOS BIencerrados dijo...

bueno. me parece que le estas dando una vuelta de tuerca más que yo. a lo único que apelo en la mínima es a que a menudo nos enojamos más con la persona que se ríe de lo que dijo alguien que nos está molestando, que con ese alguien. se entiende?